atada sin rosas en mis manos

Mi pena la guardo
en un pecho de acero,
porque cada vez que suspiro
temo descubrir el nombre
causante de mi muerte.

Mi pena la llevo conmigo
desde que me hago la muda,
no quiero que oficie de testigo
en la hora de tu juicio.

Mi pena te quiere muerto
para no matarme del todo.

SANTOAMOR