Abrazarte y contenerte
era la acción de contenernos,
plasmarte en mis poemas
era amarte eternamente,
nombrarte en mi voz
era musicalizarte en las resonancias,
suspender mi ser por descubrirte
era divinizar la inspiración.
Aunque lejana tu compañía
bastaba saberme tuyo
para ser feliz.
Lírica musa de mis poemas
siempre fuiste y serás mi fuente,
porque la llama de mi amor
me lleva a rememorar
travesías incomparables.
SANTOAMOR





