Compañía no escudriñada
pero consentida sin oposición.
Haces extender en mi memoria
los recuerdos de un bonito amor
pegarme hasta donde se brindan
las evocaciones y se mudan en nostalgia.
Como un salto de mamífero
Que se apartó de la juventud
rememorada hoy en días azabaches
como partículas de café ya molidas.
¿Te cargaré con ello?
No, no es sencillo culparte
de algo que también pude haber alimentado yo,
pero todo era cuestión de dos.
Solo con mi aislamiento
que algún día desaparecerá
con nuevos deseos y errores que se evitarán.

